En un mundo cada vez más acelerado, donde los horarios no nos dejan el tiempo que querríamos para todo lo que nos gustaría hacer, hay que tomar ciertas decisiones. Posponer unas tareas o aficiones en pro de otras que, o no queremos, o no podemos declinar.

Es por eso que mucha gente opta por las comidas precocinadas como manera de ganar un tiempo al día que dedicarle a su familia, al deporte, a la lectura o a ese instrumento que aparcó en su adolescencia.

Por todo ello el sector de los precocinados es un componente de la sociedad en crecimiento exponencial debido a su necesidad y encaje necesario en este modelo de vida.

Cada vez más gente está incluyendo en su lista de la compra este tipo de preparados y a base de comprar y probar está eligiendo aquellos que le aportan una diferencia organoléptica o a través de un valor diferenciador.

En Harinas Climent producimos harina de arroz certificada sin gluten desde hace décadas y en los últimos tiempos estamos viendo cómo cada vez más clientes están demandando nuestros molturados para los usos tradicionales de las harinas de trigo.

Al analizar este incremento de nuestra extrafina de arroz en este tipo de platos precocinados, descubrimos que es exactamente por esos dos motivos que hemos descrito anteriormente: diferencias organolépticas y valor diferenciador.

Cuando una empresa decide sustituir la harina de trigo por nuestra extrafina de arroz ¿Qué es lo que está obteniendo? ¿Porqué decide hacer esa inversión en I+D+I? Vamos a exponer 5 de estos beneficios potenciales que puede tener este cambio.

Habrá productos que se beneficiarán de estos cinco avances o incluso más y otros que tal vez sólo de alguno, pero en cualquier caso merece la pena tenerlos en cuenta y valorar el coste-beneficio de este tipo de acciones.

 

Vayamos con los beneficios:

  • La primera ventaja que nos viene a la cabeza es la ausencia de gluten (valor diferenciador). Pues si, este es uno de los motivos. Al cambiar la harina de trigo que se usaba de forma tradicional por la harina de arroz se puede conseguir ofrecer nuestros productos a todo un sector de la población que, o padece una celiaquía más o menos severa, o que ha tomado la decisión consciente de eliminar el gluten de su dieta
  • Otro aspecto a tener en cuenta es que, si el elaborado es sometido a fritura, al utilizar la harina de arroz podemos conseguir un alimento más crujiente y apetecible (valor organoléptico) gracias a la capacidad de la harina de arroz de absorber menos aceite que su equivalente en trigo.
  • Muy ligada a la ventaja anterior es conseguir un producto menos calórico (valor diferenciador) por esa menor presencia de aceites absorbidos.
  • Otro punto importante, en este caso valor diferenciador, es la posibilidad de reducir hasta en un 60% la presencia de acrilamidas (agente tremendamente cancerígeno) simplemente con este cambio trigo-arroz como demostró que el químico Fred F. Shih del ARS y su equipo
  • Y por último, y siguiendo la estela healthy ( valor diferenciador) de las últimas ventajas nombradas es importante reseñar que los azucares en el arroz se almacenan en forma de un almidón que se metaboliza muy lentamente y es idóneo para las personas con diabetes, ya que este tipo de azúcar asegura un suministro continuo minimizando así el riesgo de padecer hipoglucemia.

 

Como resumen podemos decir que la harina de arroz tiene muchas propiedades que la convierten en un aliado para la industria de los precocinados. Podemos utilizar sus valores cómo agente extensor, encolante, espesante y estabilizante añadiendo el valor de sin gluten y healthy a nuestros elaborados.