Desde nuestra más temprana niñez, seguramente todos, identificamos un buen chocolate con ese día de frío invernal, o esas tarde en casa de la abuela o de los tíos.
El chocolate tiene una capacidad intrínseca de traernos a la memoria momentos de nuestra vida en los que fuimos muy felices.

En muchos preparados de cacao de un tiempo a esta parte están sustituyéndose los espesantes más comunes por otros libres de gluten para así poder atender también a esas personas que o son sensibles al gluten o han decidido eliminar este alérgenos de sus dietas.

La sustitución de esos espesantes tradicionales, en muchos casos harina de trigo, por harina de arroz ha sido tan satisfactoria que muchas empresas han hecho el cambio por completo, es decir ya no tienen una línea con gluten y otra sin gluten.

En Harinas Climent llevamos muchos años asesorando a empresas que deciden dar este paso para ofrecer sus chocolates a toda la población sin importar su intolerancia al gluten.

Gracias a las inquietudes de nuestros clientes y a la búsqueda de los mejores arroces hoy cualquier persona puede conectar con un gran recuerdo mientras bebe un chocolate bien caliente.